¡Se acabó el campamento y ahora vamos al reforzamiento escolar!

¡El verano se acabó! Y con ello las vacaciones escolares.

Durante dos meses (julio y agosto) el Movimiento de Mujeres Migrantes de Extremadura llevó a cabo su Campamento de Verano ‘Libres de movernos por el mundo’ como parte su programa Voces Legítimas: Experiencias de la nñez migrante y refugiada.

Hemos reído, cantado, llorado, jugado, paseado, nos hemos bañado en la piscina y aprendido mucha nueva información sobre el contexto de la migración en España, el proceso de movilidad humana, sobre derechos, multiculturalidad, ciudadanía, etc.

Ahora nos preparamos para iniciar la fase de Reforzamiento Escolar mediante el financiamiento de la Diputación de Badajoz que estará a cargo de nuestra compañera Imara Largaespada, una fase en la que pretendemos disminuir las barreras estructurales y contextuales que afectan el rendimiento académico y la inclusión en el sistema educativo de nuestra NNA migrante y refugiada.

La mayoría de NNA migrantes y refugiades se incorporan al sistema educativo con desigualdades previas en el aprendizaje, derivadas de trayectorias educativas interrumpidas, diferencias curriculares entre países, procesos migratorios forzados o contextos de conflicto y violencia. El reforzamiento escolar permite nivelar conocimientos, consolidar aprendizajes básicos y prevenir el rezago y el abandono escolar temprano.

En segundo lugar, el idioma constituye una de las principales barreras para el aprendizaje y la participación plena en el aula. Los espacios de apoyo educativo ofrecen un entorno seguro donde NNA pueden desarrollar competencias lingüísticas, mejorar la comprensión lectora y fortalecer la expresión oral y escrita, favoreciendo no solo el rendimiento académico, sino también la comunicación, la autoestima y la interacción social.

El reforzamiento escolar cumple una función psicosocial y emocional fundamental. Muchos niñes migrantes y refugiades han vivido experiencias de duelo, desarraigo o discriminación. Contar con un acompañamiento educativo cercano y personalizado contribuye a restaurar la confianza en sí mismes, generar sensación de pertenencia y construir una relación positiva con la escuela como espacio de protección y oportunidad.

Desde una perspectiva comunitaria y de cohesión social, el reforzamiento escolar ayuda a reducir desigualdades, combatir estigmas y prevenir narrativas de exclusión. Al favorecer el éxito educativo de NNA migrantes y refugiades, se promueve una convivencia intercultural basada en el respeto, la diversidad y la igualdad de oportunidades, beneficiando al conjunto de la comunidad educativa.

Finalmente, invertir en reforzamiento escolar no es solo una medida compensatoria, sino una estrategia de justicia social y prevención a largo plazo. Garantizar el éxito educativo de niñes migrantes y refugiades contribuye a su plena participación social, al ejercicio de una ciudadanía activa y a la construcción de sociedades más inclusivas, cohesionadas y democráticas.